jueves, 15 de octubre de 2009

Falcaceado cosido, de aguja, reempujo o de velero


Éste es otro de los muchos tipos de falcaceado, pero quizás el más seguro de los empleados, pero su ejecución requiere una cierta práctica, y en los cabos gruesos o duros, además de la aguja será necesario disponer de un rempujo para poder clavar la aguja en el cabo. Se le empleará en todos aquellos casos en que se prevea que va a tener que resistir mucho, bien por esfuerzo, por roce o por tiempo. Por lo general, toda la jarcia de labor que deba pasar por poleas y roldanas necesitará de este falcaceado para resistir el continuo trabajo a que se verán sometidos sus chicotes.

Elaboración: Para comenzar, se clava la aguja en la parte baja (hacia el firme) del falcaceado, en uno de los cordones del cabo. A partir de ahí se van dando vueltas alrededor del cabo con el hilo. Llegados a la extremidad del cabo, se clava la aguja por dentro de uno de los cordones. Se saca la aguja y se extiende el hilo sobre las vueltas siguiendo la línea hueca del cordón que se había clavado. Llegados a la parte baja de la ligada, se clava la aguja arriba siguiendo la línea del nuevo cordón. En la parte superior de la ligada se clava de nuevo la aguja en el cordón siguiente, y así sucesivamente. Una vez terminadas las pasadas, con la aguja se mete el hilo por debajo de las vueltas, y al aparecer en la otra extremidad se corta a ras. Si el cabo sobre el que se hace el falcaceado no tiene cordones, las pasadas que cruzan las vueltas se harán en diagonal, como si se respetasen los cordones.

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